Una pequeña herida puede convertir un sorbo de zumo o un bocado de pan en una molestia bastante desagradable. Las llagas en la boca suelen aparecer en la cara interna de los labios, las mejillas o la lengua. Muchas son aftas: lesiones redondeadas, con un centro blanquecino y un borde rojizo. Aunque lo habitual es …
Aunque lo habitual es que desaparezcan solas, conviene entender por qué aparecen y qué hacer si se repiten. No todas las heridas de la boca tienen el mismo origen.
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Causas de las llagas en la boca
A veces hay una explicación sencilla: te has mordido comiendo, un bracket roza la mejilla o una prótesis te está haciendo daño. Ese contacto repetido puede impedir que la zona cicatrice correctamente.
En las aftas recurrentes no siempre se identifica una causa concreta. El estrés, los cambios hormonales y la predisposición familiar pueden influir. También se han relacionado con déficits de hierro, ácido fólico o vitamina B12, pero tener una llaga no significa automáticamente que te falten vitaminas.
Si aparecen con frecuencia, merece la pena revisar tus hábitos, los medicamentos que tomas y otros posibles síntomas. Los suplementos solo tienen sentido cuando existe una necesidad identificada.
¿Las aftas son contagiosas?
No. Las aftas no se contagian al besar ni al compartir cubiertos. Son diferentes del herpes labial, que tiene un origen vírico y sí puede transmitirse.
La confusión es bastante habitual porque llamamos «llaga» a lesiones distintas. Si tienes dudas sobre qué tipo de herida ha aparecido, una exploración permite orientarte mejor que comparar fotografías en internet.
Cómo aliviar las molestias
Mientras cicatrizan las llagas en la boca, intenta evitar el picante, los cítricos y los alimentos muy salados. Las tostadas duras o las patatas fritas también pueden rozar la herida. Durante unos días, las comidas blandas y templadas suelen resultar más cómodas.
Mantén la higiene con un cepillo suave y sin frotar directamente la lesión. No hace falta dejar de cepillarse por completo. Si el dolor dificulta comer, consulta qué producto protector o tratamiento local puede ayudarte según tu caso.
Evita aplicar alcohol o sustancias irritantes sobre la herida. Tampoco necesitas empezar con antibióticos: las aftas habituales no son una infección bacteriana.
Cuándo consultar al dentista
Las aftas pequeñas suelen curarse en una o dos semanas. Pide una valoración si la lesión dura dos semanas sin mejorar, es especialmente grande, aparece repetidamente o sangra sin una causa clara. Consulta antes si tienes fiebre, dolor intenso o dificultad para comer y beber.
También conviene revisar cualquier diente, empaste o aparato que roce siempre en el mismo punto. Mientras siga ese roce, la herida puede reaparecer.
Para la consulta, recuerda cuándo apareció la primera lesión y si coincide con algún cambio reciente. Esa información, junto con la exploración, ayuda a decidir si basta con corregir un roce o conviene estudiar otras posibles causas subyacentes.
Revisión de llagas en Guadix
En Clínica Dental Romacho podemos revisar tus llagas en la boca, valorar posibles factores irritantes y orientarte sobre el cuidado más adecuado. Si llevas días con molestias o te salen con frecuencia, pide cita en nuestra clínica de Guadix. Saber qué está ocurriendo es el primer paso para tratarlo.







