Cómo bajar la inflamación de las encías rápidamente

Cómo bajar la inflamación de las encías rápidamente

Notar las encías inflamadas, enrojecidas o sensibles puede resultar muy incómodo, especialmente al comer o cepillarse los dientes. En algunos casos, también pueden aparecer sangrado, mal aliento o una sensación de presión alrededor de uno o varios dientes. Aunque existen medidas que pueden ayudar a aliviar las molestias, es importante recordar que la inflamación es …

Notar las encías inflamadas, enrojecidas o sensibles puede resultar muy incómodo, especialmente al comer o cepillarse los dientes. En algunos casos, también pueden aparecer sangrado, mal aliento o una sensación de presión alrededor de uno o varios dientes.

Aunque existen medidas que pueden ayudar a aliviar las molestias, es importante recordar que la inflamación es un síntoma, no una enfermedad en sí misma. Para solucionarla de forma definitiva es necesario identificar qué la está provocando.

¿Por qué se inflaman las encías?

Una de las causas más frecuentes es la acumulación de placa bacteriana alrededor de los dientes. Cuando la placa no se elimina correctamente mediante el cepillado y la limpieza interdental, puede irritar las encías y provocar gingivitis.

Sin embargo, las encías también pueden inflamarse por restos de comida atrapados, determinados medicamentos, cambios hormonales, prótesis dentales mal ajustadas, sensibilidad a algún producto de higiene oral o una infección localizada.

Cepilla los dientes con suavidad, pero no dejes de hacerlo

Cuando las encías sangran o duelen, es habitual tener miedo de cepillar la zona. Sin embargo, dejar de limpiarla puede favorecer que se acumule todavía más placa.

Utiliza un cepillo de filamentos suaves y realiza movimientos delicados, sin ejercer demasiada presión. Cepilla los dientes al menos dos veces al día con una pasta fluorada y limpia diariamente los espacios interdentales con hilo dental o cepillos interproximales.

Es posible que al principio aparezca algo de sangrado. Esto no significa necesariamente que debas suspender la higiene, pero sí que conviene consultar al dentista para comprobar el estado de las encías.

Haz enjuagues con agua templada y sal

Un enjuague de agua templada con sal puede ayudar a limpiar suavemente la zona y proporcionar alivio temporal. Puedes preparar un vaso de agua templada con media cucharadita de sal, realizar el enjuague y escupirlo sin tragar.

Este remedio puede mejorar momentáneamente las molestias, pero no elimina el sarro ni sustituye una limpieza profesional cuando existe enfermedad periodontal.

Evita aquello que pueda irritar más las encías

Mientras exista inflamación, conviene evitar el tabaco, las bebidas alcohólicas y los alimentos que puedan quedarse atrapados o lesionar la zona. También es recomendable elegir alimentos blandos si masticar resulta molesto.

Los colutorios terapéuticos pueden ayudar a controlar la placa y la gingivitis en determinados casos, pero deben utilizarse como complemento del cepillado y siguiendo las indicaciones del dentista. Algunos principios activos, como la clorhexidina, pueden producir manchas o alteraciones temporales del gusto si se emplean de forma inadecuada.

¿Cuándo debes acudir al dentista?

Solicita una revisión si la inflamación no mejora, se repite con frecuencia o aparece acompañada de sangrado, mal aliento persistente, retracción de las encías o movilidad dental. Estos síntomas pueden indicar que la gingivitis está avanzando y necesita tratamiento profesional.

Si tienes dolor intenso, fiebre, mal sabor de boca, inflamación en la cara o dificultad para abrir la boca, podría existir un absceso dental. La dificultad para respirar, hablar o tragar requiere atención médica urgente.

En Clínica Dental Romacho podemos valorar el origen de la inflamación y recomendarte el tratamiento más adecuado para recuperar la salud y el bienestar de tus encías.

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